Mujer besada

Dichosa ella
por volver a verte.
Recién nacido
de la tierra
y ni siquiera
te habían visto con estos,
mis ojitos, para saborear
la sepultada carne.
Hoy, gloriosa, es
Tu cuerpo entre la fría piedra
que cubre tus hombros.
Perfumadas las manos,
me besas la cara
porque triste ha estado
estos días, esperándote.
Solo te esperaba,
sangre cálida y derramada,
por mi boca pequeña, pequeñita.
Nunca antes habías estado tan cerca,
como esta vez,
nunca antes me habías besado.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Sé tu propio Plan.

Todo...

Es real. Esto existe.