Otra ronda

¿Por qué tenemos esa obsesión de perdurar en la vida? ¿Por qué deseamos que las burbujas nos atrapen en mitad del tiempo? Ir en busca de una dirección que sea la acertada. ¿Qué pasa si no lo es? ¿Qué pasa si al tomar la fluidez nos equivocamos? ¿Cuál es el límite del error? ¿Cuánto es el porcentaje permitido como falta leve en un partido amistoso?

Nosotros, somos los pájaros que echan a correr por tierra, las alas se paralizan para descubrir otros caminos.

Imagina un espacio jamás construido como un castillo sobrevolando las enormes olas del océano. 
Creer que la anchura no existe como un último suspiro antes de derramar la lágrima en el fracaso. Nosotros, somos la materialización de la vida, tenemos la capacidad de comprobar nuestras propias acciones y las de los demás. 
Somos como violines en mitad del ruido. 
Somos lágrimas contenidas en licores, somos caricias tomadas en brazos como adultos recién nacidos. Nosotros, somos la vida que se estanca, que se ahoga, que se bifurca, que se extasía, que se desparrama... Esperar a veces está sobrevalorado y, nosotros, estamos frente a la marquesina creyéndonos transparentes. Sin embargo debido a los tiempos que corren, tener fe está infravalorado y, nosotros, a veces nos envilecemos.

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