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Tengo una pequeña idea...

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Esa frase. Sí. Esas palabras que se dicen cuando necesitas ayuda: "confía en mí". Considero que hay ciertas palabras o dichos que solamente se deberían decir si lo sientes de verdad. Si, realmente,  esas palabras han pasado por tu corazón. Hay momentos o planes con los que no contamos a lo largo de nuestra vida. Pero esos inconvenientes se pueden mirar de dos maneras. Por una parte, mirarlas con miedo y huir. Y por otra, aceptar que tenemos miedo y enfrentarnos. Los conflictos internos que sufrimos día si, y día también es debido a problemas con nosotros mismos. La aceptación es el primer paso. El remedio es lo segundo. ¿Por qué sabes tan bien qué es eso? Porque soy una persona. No soy igual que tú pero sufrimos como todo el mundo. Si te fijas a tu alrededor ves a personas enfadadas contra el mundo, otras que buscan el calor de una familia, muchos que quieren sentir en sus propias carnes lo que es sentirse aceptado, correspondido, respetado y admirado. Todos buscamos lo m...

Te quiero, mamá.

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"Mamá, Mamá por qué las personas mienten. Mamá, mamá por qué los mayores son egoístas. Mamá, mamá por qué matan a las personas. Mamá, mamá por qué nunca me dejaste nacer". La primera vez que lo escuché era una melodía intensa, pautada y profunda. Era un simple pum... Pum... Pum. Era solo un pequeño bebé que estaba creciendo en mi vientre. En aquel momento, empecé a fantasear acerca de su sonrisa, de sus tirones de pelo, de sus llantos nocturnos, de sus patadas futboleras. La vida que siempre había llevado conmigo había desaparecido, ahora había otra vida más importante que merecía ser atendida. Cuando me sentaba a leer, no paraba de moverse y eso me hacía reír. Mi cara relucía de dos cosas. Por una parte de amor y de temor. Temía que cuando creciese se decepcionase sobre el mundo que tenía cerca. Temía que perdiera la capacidad de creer en las personas, en la gente, porque muchos sobrepasaban los límites de la creación natural. Mientras que otros investigaban, hurgand...

I can. Ich dürfe.

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Nunca me cansaré de repetir que me siento orgullosa de lo que tengo y de lo que soy. Una vez, alguien me dijo que abriera mi corazón, que dejara a un lado todo lo mal que me sentía para poder escuchar lo que sentían los demás. Otra persona, me dijo que las relaciones entre personas son complicadas. Pero no imposibles. En otra ocasión, alguien me dijo "no dejes que la hierba crezca". En realidad, me dijo que no dejara que el muro de la indiferencia, el dolor y la culpa creciera entre mi persona y la persona que me importaba, que quería, que admiraba.  En ese momento, comprendí que demasiada gente entra y sale de tu vida de forma voluntaria o no. Cuando dejan de estar, comprendes que hicieron su cometido y se marcharon.  ¿Por qué? Porque las personas te hacen cambiar. Te hacen ponerte en el lugar del otro. Te hacen fijarte en cosas en que nunca te habías fijado. Te hacen discutir. Te hacen derramar alguna lágrima de añoranza y pérdida. Te hacen reír, sonreír, lev...

Carta a un viejo amigo.

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Querido tú: Sí, tú. ¿Qué estás haciendo? ¿Soñar? ¿Para qué? Ah, claro... Para pensar menos sobre lo que realmente sientes. ¿Entenderte? Quién lo va hacer. Si ni siquiera te entiendes tú misma. ¿Qué exiges? Para mi opinión, demasiado. ¿Cómo reaccionas? Mal. Reconócelo. Parece que te gusta más pasarlo mal que bien. ¿A qué esperas? A que venga alguien a ayudarte. Pues te equivocas. Nadie va a venir. ¿Por qué? Porque eres mayor y eres capaz de pensar y solucionar las cosas. No seas niña. No escuchas cuando estás enfadada o decepcionada... No eres capaz de reaccionar. Eres previsible. ¿Enfadarte? ¿Con quién? ¿Con el mundo? No te ha hecho nada. El problema lo has hecho tú. ¿Cómo? Levantándote hacia arriba y hundiéndote hacia abajo con profundidad. Habías empezado bien pero crees que aquello es una farsa. ¿Por qué lo piensas? Porque te sientes mal, ¿verdad? No eres lo que esperabas, pero tampoco haces nada para remediarlo. ¿Ayuda? Pídela, siempre hay alguien que quiere escucharte. ¿A quién? ...

Nación.

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A momentos desesperados... Medidas desesperadas.  Ella estaba allí. Sin nadie a su lado. Todo el mundo la ignoraba. De vez en cuando, alguien se molestaba en mirarla y dirigirla una media sonrisa fría. Ella no podía explicarse por qué a ella... Y no, a otra persona. No podía dejar de preguntarse cómo había llegado hasta esa situación. No era capaz de reconocer que se había engañado, se había auto-convencido de que no necesitaba ayuda. Después del transcurro de cada día, volvía a su habitación. Cerraba la puerta y lloraba. Es cierto que no existe un mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante... Tenía demasiado orgullo para llamar a la puerta de quién siempre había estado abierta. Su dolor le presionaba el pecho y ahogaba su vida, día tras día. Necesitaba una intensa bocanada de aire para seguir hacia delante. Y recordó aquella vez que... -Te dije que no lo estabas haciendo bien. -Bueno pues, me he equivocado, ¿vale?-dijo Ella-. -Podrías haberlo no hec...

Felicità.

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Una ventana. Un balcón. Una calle. Y una persona que te saluda desde el otro lado. Una vez me dijeron que hay cosas que no se pueden comprar, ni vender, ni descubrir. Muchos consideran una posibilidad la de ser feliz. Otros son los que se plantean que ser feliz es una opinión. Una vez escuché a alguien decir que no era feliz. Mi respuesta fue que quien es feliz, es porque quiere. Porque lo intenta y porque acepta la realidad de su vida. Aceptar tu vida no es fácil. ¿Por qué? Porque eso supone aceptar tu vida con sus cosas buenas y sus cosas malas. Siempre proyectamos objetivos que nos harán felices, pero al conseguir esos objetivos nos sentimos igual que cuando empezamos. La felicidad existe. Es cierto, que no siempre somos felices todos los días a todas horas. Pero a lo mejor... Ese es el fin de la vida: vivirla con optimismo. Vivirla con todos tus sentidos. Vivirla al máximo. ¿Cómo aprender a vivir? Empezando por dejar de tener miedo a ser felices. A veces, no hacemos cosas por...

Seguridad.

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Incomprensión. Temor. Desconfianza. Inseguridad. Miedo. Rabia. Injusticia. Desesperación. Tristeza. Depresión. Desinterés. Pérdida. Tormenta. Angustia. Lástima. Cansancio. Dolor. Soledad. Impotencia. Rencor.  Eso era lo que estaba escribiendo en una hoja. No paraba de repetirlas una y otra vez, una y otra vez... La luz de la luna, asomaba por la ventana pero no era capaz de mirar más allá de la hoja donde estaba escribiendo. Un gemido de dolor, inundaba su alma y mataba lo poco que quedaba de sí misma. Su pensamiento estaba cambiando. Ella comenzaba a darse cuenta de que cada vez se sentía peor. Pensaba en todo lo malo que le había pasado en ese día, pero al rato decidió. Rompió el papel donde ponía como se sentía, donde estaban esas palabras garabateadas y corridas por el montón de lágrimas que había caído de sus ojos. Cogió otro papel y comenzó a escribir... Comprensión. Valor. Confianza. Seguridad. Serenidad. Justicia. Esperanza. Alegría. Ánimo. Interés. Gracia. Ca...